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Convertir PNG a JPG

Suelta el PNG y descárgalo en JPG, con una fracción del peso.

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PNG, JPG, WEBP, HEIC, AVIF, JXL, GIF, BMP, TIFF y SVG · hasta 20 MB

Cuándo un PNG debería ser un JPG

PNG y JPG no compiten: resuelven problemas distintos. PNG conserva cada píxel tal cual, y por eso es lo correcto para logos, capturas, ilustraciones y cualquier imagen con texto o bordes marcados. JPG descarta detalle que el ojo no distingue, y por eso una fotografía en JPG pesa una fracción de lo que pesaría en PNG sin que se note la diferencia.

El problema aparece cuando una fotografía acaba guardada en PNG. Ocurre más de lo que parece: al recortar una imagen en un editor, al exportar desde una herramienta que tiene PNG por defecto, o al descargar de un sitio que sirve todo en PNG. El resultado es un archivo de varios megabytes que no se ve mejor que uno de doscientos kilobytes.

Qué gana y qué pierde el archivo

  • El peso baja mucho, típicamente entre cinco y diez veces en una fotografía.
  • La transparencia desaparece. JPG no tiene canal alfa, así que lo transparente se rellena con el color que elijas. Sin ese relleno saldría negro, que casi nunca es lo que se quiere.
  • Los bordes duros se ensucian. Alrededor del texto y de las líneas finas aparecen halos. En una foto no se ve; en una captura de pantalla, sí.
  • La compresión es con pérdida y acumulativa. Cada vez que se guarda de nuevo un JPG se pierde un poco más, así que conviene convertir una vez al final y no ir y volver mientras se edita.

Cuándo no hacerlo

Si la imagen tiene transparencia que necesitas conservar —un logo que va sobre fondos distintos, un producto recortado— no la pases a JPG: quedará con un recuadro de color pegado. Y si es una captura o una ilustración plana, JPG la empeora sin ahorrarte gran cosa.

En los dos casos, el destino que buscas probablemente sea WEBP: pesa parecido a un JPG, conserva la transparencia y no destroza los bordes.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi PNG pesa tanto?
Porque PNG guarda cada píxel exactamente como está, sin descartar nada. En un dibujo con pocos colores eso comprime muy bien, pero en una fotografía —donde casi no hay dos píxeles iguales— no hay nada que comprimir y el archivo se dispara.
¿Qué pasa con las zonas transparentes?
JPG no guarda transparencia, así que se rellenan con el color que elijas antes de convertir. Blanco es lo habitual; si la imagen va sobre un fondo oscuro, elige ese color o se verá un recuadro claro alrededor.
¿Cuánta calidad pierdo?
Depende del valor de calidad. Con el 85 por defecto la pérdida no se aprecia en una fotografía, y el archivo suele quedar entre cinco y diez veces más pequeño. Bájalo y notarás manchas alrededor de los bordes marcados.
¿Sirve para capturas de pantalla?
Es justo el caso donde no conviene. JPG ensucia los bordes duros, y una captura es todo bordes duros: texto, líneas de un pixel, ventanas. Se ven halos alrededor de las letras. Para capturas, quédate en PNG o pasa a WEBP.
¿Puedo volver a PNG después?
Puedes, pero no recuperas nada. Lo que JPG descartó no vuelve; solo tendrías la misma imagen ya degradada dentro de un archivo más grande.