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Convertir SVG a PNG

Suelta el SVG, elige el ancho y descárgalo en PNG, nítido a cualquier tamaño.

Suelta una imagen aquí

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PNG, JPG, WEBP, HEIC, AVIF, JXL, GIF, BMP, TIFF y SVG · hasta 20 MB

Un SVG no tiene tamaño hasta que se lo das

Un SVG no guarda píxeles, guarda instrucciones: una circunferencia aquí, un trazado allá, este relleno. Por eso se ve perfecto a cualquier tamaño y por eso un logotipo debería estar siempre en SVG en su origen. Y por eso mismo un SVG no tiene resolución propia: hasta que alguien decide a qué tamaño dibujarlo, la pregunta «¿cuántos píxeles mide?» no tiene respuesta.

Ahí está la única decisión importante de esta conversión: elegir el ancho. Al dibujarse directamente desde el vector, un PNG de 2000 píxeles sale igual de nítido que uno de 200; no hay ampliación de un mapa de bits pequeño por el medio. Si no indicas nada, se usa el tamaño que trae el viewBox, que en un icono suele ser 24 o 64 píxeles y casi nunca es lo que buscabas.

Por qué rasterizar algo que ya era perfecto

Suena a paso atrás, y técnicamente lo es, pero hay sitios donde un SVG sencillamente no entra:

  • Vistas previas en redes sociales. La etiqueta og:image no admite SVG: Facebook, X, LinkedIn y WhatsApp necesitan un mapa de bits.
  • Correo electrónico. Prácticamente ningún cliente de correo dibuja SVG.
  • Plataformas que lo rechazan por seguridad. Un SVG es texto y puede llevar scripts dentro, así que muchos formularios de subida no lo aceptan.
  • Documentos y presentaciones de programas que no lo importan bien.
  • Miniaturas y avatares, donde el sistema espera un tamaño fijo.

Antes de exportar, mira el texto

Es el fallo más habitual y no se ve hasta que ya está hecho. Si tu SVG escribe texto llamando a una fuente por su nombre, esa fuente tiene que existir en el lugar donde se dibuje el archivo. Si no está, el texto sale con otra tipografía o no sale.

La solución es convertir el texto a trazados en tu editor —Illustrator, Figma o Inkscape lo hacen en un clic— antes de exportar el SVG. A partir de ahí el archivo ya no depende de nada externo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tamaño elijo?
El del hueco donde va, multiplicado por dos si va a verse en pantallas de alta densidad. Para una imagen de portada de redes sociales, 1200 px de ancho es el estándar. Para un logo en un documento, entre 600 y 1200 basta.
¿Por qué mi PNG salió diminuto?
Porque sin indicar un ancho se usa el que trae el archivo en su viewBox, que en un icono suele ser 24 o 64 píxeles. No es un fallo: es que el SVG no tiene resolución propia y hay que decirle a qué tamaño dibujarlo.
¿Se conserva la transparencia?
Sí. Lo que en el SVG no tiene relleno queda transparente en el PNG, que es justo lo que quieres para un logo que va sobre fondos distintos.
¿Puedo volver a SVG después?
No con una conversión. Al rasterizar se pierden las curvas y queda una rejilla de píxeles; recuperar el vector es vectorizar, que es reinterpretar la imagen y da un resultado distinto del original.
¿Por qué hay sitios que no aceptan SVG?
Porque un SVG es un archivo de texto que puede contener scripts, y admitir subidas de SVG abre un problema de seguridad. Por eso muchas plataformas lo rechazan aunque el formato sea perfecto para el caso.
¿Se ven las tipografías del SVG?
Solo si el texto va convertido a trazados. Un SVG que llama a una fuente por su nombre depende de que esa fuente esté instalada donde se dibuje. Si el logo lleva texto, conviértelo a curvas en tu editor antes de exportar.